Odore a…Torino Caracas senza ritorno

Lo vedo, aria di viaggiatore stanco

L’ombra tradisce il tracciare nuove rotte delle dita, che non battono.

…Mai scelta di poche righe prese dal suo libro fu più immediata per descrivere l’autore e il tema portante del libro stesso. Parlo di “Odore a… Torino Caracas, senza ritorno” di Antonio Nazzaro, un viaggio nella memoria, nel passato, un viaggio ricco, forse pieno di troppa vita con cui ti puoi incontrare o scontrare. Una vita che sarebbe potuta essere anche una vita “normale”, non per Antonio, abituato  ad andare in fondo, a scavarsi dentro, impossibile forse sottrarvisi, viverla in modo diverso da quella che é stata.

Anni difficili  che racconta senza pudori, senza velature, nessun tentativo di nascondere se stesso e le sue stesse paure, cogliendolo di sorpresa, che come lui stesso dice  tornando sempre anche se non vuoi  riaprendo cicatrici, ferite, mai guarite del tutto.

Ventuno racconti, temi diversi, ricordi fra l’infanzia e l’adolescenza in Italia e l’età matura in Latino America. Sembra di sfogliare  un vecchio album di foto in bianco e nero, alcune  un po’ sgualcite, con volti che ti guardano ormai lontani, sbiaditi, ma che non  hanno perso  la capacità di raccontarsi, senza false patinature, forse per  abitudine acquisita e fatta propria, in quanto, in camera oscura Antonio ci é nato. Figlio e nipote di fotoreporter è stato abituato a cogliere  frammenti di realtà . Nei suoi racconti, come fotografie, cogli  un non so che di surreale, sono odorose di qualcosa che riporta al passato, come le sequenze di vecchi film del cinema muto, da cui si  estrapolano  fotogrammi, spesso segnati da bruciature sulla pellicola che per attimi interrompono  la visione e sospendono il sentito  per riportarti al colore del presente, giocando fra cambi di fuoco e colore

Letto man mano che prendeva vita, sembrava assistere allo sviluppo di una foto, che – solo chi è stato in una camera oscura può comprendere – dove la luce non deve arrivare prima che tutto sia finito, dove ci si muove attenti, illuminati solo da una piccola lampadina colorata, aspettando che le immagini nel liquido compaiano. Qui, però, sono state le parole a  prendere  vita da sole, come se per troppo tempo, rimaste ingabbiate, non aspettavano altro che di venir fuori. Ora come grida soffocate per troppo tempo, restate dentro a logorare  l’anima, ora  come un’ acqua cristallina che aveva trovato finalmente la sua sorgente.   Il linguaggio usato è qualcosa di diverso, molto più vicino alla poesia che al testo narrativo a cui si é abituati nei racconti. Questo li rende particolari. Anche  la scelta di scriverli in due lingue, forse perché entrambi gli idiomi sentiti come suoi, pur cogliendo fra le righe la non appartenenza né  all’una né all’altra cultura. Antonio  Nazzaro dice di sentire una maggiore vicinanza al latinoamericano, un  suo desiderio di nuovi mondi incontaminati? Forse perché la sua Torino, mai sentita veramente sua, fredda e vissuta in anni difficili? Forse per  il  desiderare “altro” , tipico dell’uomo che non ama fermarsi. Forse  perché semplicemente doveva essere cosí, il segreto ultimo della vita è il non poterla spiegare nel suo accadere, ma accettare il viaggio come nostro e necessario. Come lui stesso afferma tutti noi siamo il nostro passato che ci porta a vivere con consapevolezza il nostro presente, e goderne, perché la vita va vissuta semplicemente per quello che è…vita.

E nonostante gli occhi siano apparentemente ingrigiti, cogli nel suo scritto la vecchia luce che illuminava quelli del  ragazzo , che ora si accende  a intermittenza, come i fulmini che squarciano il cielo durante i temporali estivi, e vedere che, nonostante i segni del  tempo, si è conservata la voglia di stupirsi, che non si è smesso mai di cercare se stesso attraverso gli altri. Come dice Davide Rondoni nella prefazione al libro  “perché quelli che come lui non cessano di cercare l’amico sconosciuto”. Sorrido pensando al viaggiatore stanco…sì, forse stanco di viaggiare su una barca battuta da tempeste di vento, forse stanco di bonacce che ti portano alla deriva, ora lo vedo viaggiatore che ha trovato  finalmente una rotta da seguire, affidandosi e leggendo negli astri, nelle stelle, come facevano i vecchi marinai, che vedevano “oltre” e prima degli altri. Anche se nella sua natura avverti sempre la voglia di navigare in direzione ostinata e contraria, ma  que al cabo de la alternancia es apenas justo que la fortuna los toque.

Emilia Milla

Lo veo, aire de viajero cansado

La sombra traiciona el trazar nuevas rutas de los dedos, que no golpean (el teclado)

…Nunca una elección de unas pocas líneas tomadas de su libro fue tan inmediata para describir al autor y el tema principal de su mismo libro. Hablo de “Olor a…Turín/Caracas, sin retorno” de Antonio Nazzaro, un viaje en la memoria, en el pasado, un viaje rico, quizá lleno de demasiada vida con la que te puedes encontrar o desencontrar. Una vida que hubiera podido ser también una vida “normal”, no para Antonio, acostumbrado a llegar al fondo, a agujerearse dentro, imposible quizá sustraerse de ella, vivirla de un modo diferente a aquél que fue.

Años difíciles que narra sin pudor, sin velos, ningún intento de esconderse a sí mismo y sus mismos miedos, agarrándolo por sorpresa, como él mismo dice, volviendo siempre aunque no quieras, reabriendo cicatrices, heridas, nunca curadas del todo.

Veintiún cuentos, temas diferentes, recuerdos entre la infancia y la adolescencia en Italia y la edad madura en Latinoamérica. Parece hojear un viejo álbum de fotos en blanco y negro, algunas un poco arrugadas, con rostros que te miran ya lejanos, descoloridos pero que no han perdido la capacidad de narrarse, sin falsas pátinas, quizá por costumbre adquirida y hecha propia, en tanto que, en el cuarto oscuro, Antonio ha nacido. Hijo y nieto de reporteros gráficos, ha estado acostumbrado a tomar fragmentos de realidad. En sus cuentos, como fotografías, agarra un no sé qué de surrealismo, están perfumadas por algo que transporta al pasado, como secuencias de viejas películas de cine mudo, de las que se extrapolan fotogramas, a menudo marcados por las quemaduras sobre la celulosa, que durante instantes interrumpen la visión y paralizan los sentidos para llevarte al color del presente, jugando entre cambios de fuego y color.

Leído a medida que tomaba vida, parecía asistir a un desarrollo de una fotografía que –sólo quien ha estado en un cuarto oscuro puede entender- donde la luz no debe llegar antes que todo se acabe, donde uno se mueve con cuidado, iluminados sólo por una pequeña bombilla coloreada, esperando que las imágenes aparezcan en el líquido. Aquí, sin embargo, han sido las palabras las que tomaban vida del sol, como si durante por demasiado tiempo, hubieran permanecido enjauladas, sin esperar más que salir fuera. Ahora, como gritos ahogados durante mucho tiempo, que permanecían dentro consumiendo el alma, ahora como un agua cristalina que había encontrado al final su manantial. El lenguaje utilizado es algo diferente, mucho más cercano a la poesía que al texto narrativo al que se está acostumbrado en los cuentos. Esto les hace especiales. También la elección de escribirlos en dos lenguas, quizá porque ambos idiomas vividos como suyos, aun sujetando entre las líneas la no pertenencia ni a una ni a otra cultura. Antonio Nazzaro dice que siente una mayor cercanía al latinoamericano, ¿un deseo suyo de nuevos mundos no contaminados? ¿Quizá porque su Turín nunca la sintió como suya de verdad, fría y vivida en años difíciles? ¿Quizá por el desear “algo más” típico del hombre que no ama pararse? Quizá porque simplemente tenía que ser así, el secreto último de la vida y el no poderla explicar en su acontecer, pero aceptar el viaje como nuestro, y necesario. Como él mismo afirma todos nosotros somos nuestro pasado, que nos lleva a vivir con conciencia nuestro presente, y disfrutarlo, porque la vida va vivida simplemente por aquello que es…vida.

Y a pesar que los ojos se hayan aparentemente agrisado, toman en su escribir la vieja luz que iluminaba aquéllos del joven, que ahora se enciende con intermitencia, como los rayos que desgarran el cielo durante las tormentas de verano, y ver que, a pesar de los signos del tiempo, se han conservado las ganas de maravillarse, que nunca ha dejado de buscarse a sí mismo a través de los demás. Como dice Davide Rondoni en el prefacio del libro “porque aquéllos como él no cesan de buscar al amigo desconocido”. Sonrío pensando al viajero cansado…sí, quizá cansado de viajar sobre una barca golpeada por tormentas de viento, quizá cansado de bonanzas que te llevan a la deriva, ahora lo veo viajero que ha encontrado finalmente una ruta a seguir, fiándose y leyendo en las estrellas, como hacían los viejos marineros, que veían “más allá” y antes que los demás. Aunque si en su naturaleza adviertes siempre las ganas de navegar en dirección obstinada y contraria, pero que al cabo de la alternancia es apenas justo que la fortuna los toque

Traduccion Maria J.De la Cruz

Diario di Bordo – Odore a …

Con il titolo “Odore a…Torino Caracas senza ritorno” – Collana Lontani da qui – Casa Editrice Arcoiris

Agorà Magazine – Antonio Nazzaro parla del suo libro

Copertine e illustrazioni dell’artista argentina Mariana De Marchi

Editor  Ezio Falcomer  per la lingua italiana e María J. De la Cruz per la lingua spagnola

Centro Cultural Tina Modotti Caracas – Promoción de la cultura y arte Hispanoamericana e Italiana. Enseñanza y educaciòn.

1376834_647205665311877_1359563281_nLos cursos ofrecidos por el Centro Cultural Tina Modotti tienen la particularidad de utilizar sea en la enseñanza de la lengua italiana que en los de cultura,  materiales auto- producidos sobre todo audio- visuales  y textos digitalizados.

A través de la red se mantiene  con  los alumnos una relación que va más allá del mero tiempo que se pasa en el salón de clase.  El cupo máximo por cada curso es de seis alumnos.

En la primera semana de octubre el profesor Antonio Nazzaro estará presente en la institución para cualquier aclaración en los siguientes días y horarios: martes y jueves de 4,30 p.m. a 6 p.m. y el miércoles de 1,30 p.m. a 3 p.m.

https://www.facebook.com/photo.php?v=1391546181077052

El Centro Cultural Tina Modotti ofrece: Curso de Lengua italiana con materiales completamente digitales y con un cupo máximo de seis alumnos para permitir un aprendizaje más intensivo  y más atento hacia el estudiante.

Se trata de clases de una hora y treinta minutos dos veces a la semana por un total de 24 horas para cada nivel de los ocho que contempla  el plan de estudio.

 Las clases tendrán el siguiente horario: lunes y miércoles de 1,30 p.m. a 3 p.m. nivel 1. Desde el 8 de Octubre hasta 28 de Noviembre.

https://www.facebook.com/photo.php?v=646705022028608

Cursos sobre cultura italiana que comprenden: Literatura, Teatro, Arte, Cine y  Vídeo Arte. Esos cursos pueden ser dictaminados en español o italiano. 

Les proponemos:

8 Poetas italianos desde el 1960 hasta hoy en día: G. Caproni, G. Giudici, E. Sanguinetti,  E. Alesi, M. De Angelis, D. Rondoni, A. Merini,  V. Lamarque.

 

8 Escritores italianos desde el microcosmo regional a la actualidad: B. Fenoglio, G. Manganelli, I.Calvino, L. Malerba, G. Parise, F. Ramondino, G. Celati, A. Tabucchi.

 

El arte italiana del segundo Noveciento:  L. Fontana,  A.Giacometti,  A. Burri, G.Capogrossi,  E.Colla, E. Vedova, M. Rotella,  O. Galliani.

 

Las clases tendrán el siguiente horario:martes y jueves de 4,30 p.m. a 6 p.m.  Desde el 7 de octubre hasta 28 de Noviembre. El cupo máximo para cada curso es de seis alumnos.

 https://www.facebook.com/photo.php?v=647315811967529

Dirección: Edificio Pascal, Torre B, Local 5B (Santa Eduvigis, Avenida Rómulo Gallegos, al lado del Excélsior Gama, Frente Torre KLM) Metro estación Miranda.

Info: cctinam@gmail.com

Tel : 0412 564 69 85 horario: de lunes a jueves de las 9 a.m. hasta las 12 a.m.

 https://www.facebook.com/centroculturaltinamodotticaracas

Sobre mi:

Nombre: Antonio Nazzaro Zambon
Fecha de nacimiento: 20 de Enero de 1963
Lugar de nacimiento: Turín (Italia)
Correo electrónico cctinam@gmail.com

TITULOS DE ESTUDIO
Liceo Clásico (Preparatoria con especialidad en Humanidades) (1978-1983)
Diplomado en Técnicas de Aplicaciones Multimediales.
Certificado de Maestro en enseñanza de italiano por la UNAM Universidad
Autónoma Nacional de México (2001)
CELI 5 certificado de conocimiento de la Lengua Italiana otorgado por la Universidad de Perugia (Italia)

EXPERIENCIA

2013

Publicación de los cuentos: “Olor a” Turìn regreso sin parada, por parte de la Universidad Oriental de Nápoles editorial Arcoiris que es la única editorial italiana con una colección dedicada a los escritores hispanoamericanos. El libro será publicado en español y italiano.

Participación como ponente invitado a las 4 jornadas de la Lengua Italiana en Rosario Argentina sobre el tema: La lengua italiana en la escuela del siglo XXI. Presentada la ponencia: Enseñanza entre arte y vídeo. Otorgado reconocimiento por la promoción de la lengua y cultura italiana.

Ponente en el X Festival de la Poesía Mundial de Caracas con la ponencia dictaminada en el Museo de Arte Contemporáneo: El video arte como provocación a la lectura.

2012
Profesor de italiano LS en la Universidad Central de Venezuela UCV.
Presentación de 2 visión book (http://www.youtube.com/watch?v=2Gqc_7U5x7w en ) la Galería Circuiti Dinamici (Milán) y en la expo “Senza rumore/sin interferencias (Nápoles) y en la fiesta mayor de Barcelona.
Editorialistas en la revista digital internacional Agoramagazine.it

2011
Profesor de italiano LS en la Universidad Central de Venezuela UCV.
Presentación en la Galería Atelier de los Artistas de Roma del visión book Va pensiero (obra de video arte) en la exposición colectiva internacional:”150 Souvenir D’Italie” con el patrocinio de la Alcaldia de Roma.

2010
Presentación en en Celarg (Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos) de la manifestación patrocinada por la Embajada de Uruguay:” Tres días alrededor de Benedetti” con la puesta en escena de Relatos de Puas adaptación mía de la obra teatral “Pedro y el Capitán”. Presentada la ponencia: “M. Benedetti retrato en forma de poesía y un cuento” y colaboración con Marcos Tassino en el “Tangueando Benedetti”, una mezcla de poesía, tango y una Montevideo milonguera.
Profesor de Historia del Arte en la escuela italiana Bolivar Y Garibaldi.

2009
Jefe de redacción del periódico La Voce de Italia de Caracas (el periódico de la colectividad italo-venezolana).
Profesor de Historia del Arte en la Bolívar & Garibaldi a Caracas
Presentación en el ámbito de la Semana de la lengua Italiana del video teatro: “Galileo? El más grande escritor italiano”. Entrevista imposible a Galieo Galiei. Presentada en el Planetario Humbold y en la Universidad Federal de Salvador do Bahia en Brasil
2008
Profesor invitado en la UNEARTE – Artes Plásticas con el seminario “El Origen
del video entre política y comunicación”, próximamente presentándose en el
Museo de Arte Contemporáneo del 5 de octubre al 26 de noviembre.
Productor de la exposición “Videopoesía Italiana”.
Organización de la manifestación: “Tres días alrededor de Pier Paolo Pasolini”
y ponenciacción: “Pasolini: Historia de un intelectual perseguido”.
Fundación como coordinador cultural del Centro Cultural Tina Modotti.
Participante en el proyecto “El Bar del tiempo” (espectáculo multimedia), en
colaboración con el poeta Davide Rondoni y el Centro de Poesía Contemporánea de la Universidad de Boloña.

2007
Asesor Cultural del Agregado Cultural de la embajada de Italia Dr. Massimo
Gilardi.
Curador de la exposición “Lucio Fontana Vía Crucis”.
Ideador y productor del documental-poetico “Milo De Angelis a Caracas”

2006
Profesor de italiano en el Instituto Italiano de Cultura en Venezuela
Coordinador didáctico de la escuela de italiano del Instituto Italiano de Cultura
en Venezuela.
Asesor Cultural del Agregado Cultural de la embajada de Italia Dr. Massimo
Gilardi.

2005
Profesor de italiano en el Instituto Italiano de Cultura en Venezuela a Caracas.

2004
Profesor de italiano en la Universidad de Quintana Roo (México)
Coordinador del proyecto “El museo se va a la escuela” en el Museo de la isla
di Cozumel
Curso de historia del Arte Italiano en el Museo de Cozumel
Coordinador del las exposiciones en el Museo de Cozumel

2003
Profesor de italiano en la Universidad de Quintana Roo (México)
Coordinador del proyecto “El museo se va a la escuela” en el Museo de la isla
de Cozumel
Curso de Historia del Arte Italiano en el museo de Cozumel
Coordinador de las exposiciones por el Museo de Cozumel

2002
Maestro de Italiano en el Instituto Italiano de Cultura de Ciudad de México.
Curso sobre el cine italiano contemporáneo en el Instituto Italiano de Cultura
Maestro de Literatura Italiana en la ENEP, Acatlán (UNAM)
Curso sobre la ética y deontología del periodista en la ENEP, Acatlán (UNAM)
Maestro de Italiano para niños en la ENEP, Acatlán (UNAM)
Maestro de italiano en el Conservatorio Nacional de Música (INBA)
Maestro de Latín en el Conservatorio Nacional de Música (INBA)
Taller sobre: “Shakespeare Verdi y la Ópera” en el Conservatorio Nacional de
Música (INBA)
Ponente en el tercer encuentro internacional de la universidad de Morelia con la
ponencia:”Escribir en italiano con virtualidad” acerca de la utilización de la
computadora por el aprendizaje a distancia del italiano.
Colaboración con la revista – Punto d´Incontro – para los italianos en México.
Curso a través de Internet de Glottodidáctica impartido por la universidad de
Venecia

2001
Maestro de Italiano en el Instituto Italiano de Cultura.
Maestro de Literatura Italiana en la ENEP, Acatlán (UNAM)
Maestro de Italiano para niños en la ENEP, Acatlán (UNAM)
Colaboración con la revista – Punto d´Incontro – para los italianos en México.
Maestro de Lengua y Literatura en la Sociedad – Dante Alighieri –
Clases particulares de latín.
Maestro de italiano en el Conservatorio Nacional de Música (INBA)
Traducción de la vida y las obras de – Santa Brígida de Suecia (Patrona de
Europa) – por la Nunciatura Apostólica de Ciudad de México

2000
Maestro de italiano en el Conservatorio Nacional de Música (INBA)
Maestro de Lengua y Literatura en la Sociedad – Dante Alighieri –
Colaboración con la revista – Punto d´Incontro – para los italianos en México.
Asistente al laboratorio teatral LETI (Laboratorio Experimental teatral Italiano)
dirigido por el director Doc. Paolo Pagliai.
Diplomado en Archivista Multimedia para los Bienes Culturales, curso
organizado por la Comunidad Europea.
Colaboración con el periódico cultural – Polvere –.

Colaboración a la creación gráfica y textual de páginas WEB por la
Empresa ZNORT.

Tina Modotti
Pintura de Mariana De Marchi. Artista plástica

Ma un libro nasce cosi? – ¿Pero así nace un libro?

Ma un libro nasce così?

Il fatto d’essere nato a Torino nel 1963 è stato del tutto casuale, sarebbe potuto nascere in qualunque città del Nord Italia, dove cadevano come acquazzoni i meridionali nel dopoguerra.

I due vecchi che lo accompagnano camminando per Caracas sono mamma Sara e papà Vittorio la loro storia si racconta tra fotografie, umiltà e una quasi folle volontà d’essere onesti e genitori.

Il manicomio o clinica sarà parte della loro vita con l’arrivo della sorella Daniela soffocata dal forcipe e rimasta senza respiro per sempre, ma viva se così si può dire.

Per Antonio è la prima volta e durerà per sempre: trovarsi controvento.

La diversità è contagiosa almeno per gli altri.

E’ una lotta che si svolge quasi in silenzio tra medaglie del migliore della classe e voler essere un buon giocatore di calcio e poi atleta. In verità solo voleva dire mi chiamo Antonio e sono normale.

Nascosto scrive poesie ma senza capire il perché.

Gli anni scorrono con il nonno paterno vecchio partigiano e comunista, fotografo per caso e fondatore di una dinastia di fotoreporter, che gli insegna l’onesta e che ci sarà un mondo migliore. 

La sorella Daniela fa scoprire ogni giorno che non ci sarà un mondo migliore.

Lui guarda la sorella handicappata e si ritrova handicappato allo specchio degli occhi che non sono i suoi.

La politica e la scuola si sgretolano sotto i piedi e il saltare in alto per ogni centimetro che si supera,  aumenta la caduta. Antonio esiste solo se “vince” e la voglia di perdere si fa grande.

Il  preside e professore del liceo gli trasmette il piacere delle cose colte.

Daniela è sempre stesa sul tappeto e Antonio la scavalca, sembra senza vederla,  ma è un grido in un passo di ogni giorno e ogni notte per anni ed anni.

Poi quasi per gioco arriva l’eroina. Antonio è finalmente lo specchio degli occhi non suoi.  Ha una amante-madre-sposa e voglia di vivere che sbatte i tasti di una macchina da scrivere ma il giornale non lo sente e la poesia mente.

Sono passi senza rumore silenzi urlati e sguardi stanchi e per la cena tra i giornalisti c’è che gli trucca gli occhi ma non si trucca la vita e quando la polizia morde il passo arriva la Comunità

Ti vedo bene dicono con uno strano sorriso tra chi aspetta la ricaduta e chi  fabbrica  etichette e ti chiama ex mentre la partita non è neanche alla fine del primo tempo.

Antonio riempie fogli di poesie che legge alla donna di turno compagna d’ago e prostituzione e furto con destrezza e spesso con rabbia che si fa violenza che gli fa paura.

Sono parole perse che cercano un appiglio, una vita che non se ne va.

 Daniela si scavalca come prima senza vedere.

Fa il giornalista di nuovo  ma è un inganno e la porta della comunità o di una clinica s’apre prima della cella. 

L’illusione è un paesino della Liguria, come se il sale marino potesse chiudere le vene, mentre arriva un “foglio di via” e  una donna senza volto che parla dal Messico e dal computer  si fa amore.

La donna era bella come luce della scena e finalmente vera, lo scrivere ha forza di lingua e Antonio si fa maestro d’italiano e la vita sembra un sogno messicano. Poesie e scritti corrono come la città.

Antonio ritrova la vita nell’odore a nuovo del mercato di Tlalpan e nel viso di una donna che ha la faccia di uno sguardo che s’incontra per caso…

Virma è  un’ acquazzone che porta la pioggia nelle ossa, la metro si fa nave amorosa e Antonio sta per farsi  padre e professore d’università.

Antonio è bottiglia di champagne di compleanno apre la porta, ma Virma non risponde: dondola, dondola. Appesa a una corda per il collo e un foglio bruciato. Taglia le corde come fossero quelle che legavano Daniela al letto quando bambino.

Lui è in un manicomio messicano con Daniela corre nel prato

Cuzumel è isola dai  movimenti lenti e lingua indigena e silenzi di donne dalla borsetta che racchiude una vita. La penna è secca come la tastiera senza schermo. Torna ad insegnare. La vita torna, come sempre.

Caracas è nuovo amore.

 Il vacillare della mente si ritrova sulla tastiera che si fa video e racconto e si schiude in un libro Odore a…

 L’itañolo è una nuova cultura una nuova vita come sempre sconosciuta che si osserva dall’Avila.

 

¿Pero así nace un libro?

El hecho de haber nacido en Turín en 1963, fue completamente una casualidad, hubiera podido nacer en cualquier ciudad en el norte de Italia, donde caían como aguaceros los del sur en la posguerra.

Los dos ancianos que lo acompañan caminando por Caracas son mamá Sara  y papá Vittorio. Su historia se cuenta entre fotografías, humildad y un deseo casi loco de ser honestos y padres.

El manicomio  o clínica será parte de su vida con la llegada de su hermana Daniela sofocada    por un fórceps y dejada sin aliento para siempre, pero con vida, si así se puede decir.

Antonio por primera vez y durará para siempre: encontrarse contraviento. La diversidad es contagiosa, por lo menos para los demás.

 Es una lucha que se lleva a cabo casi en silencio entre las medallas del mejor de la clase y con ganas de ser un buen jugador de fútbol y deportista. En realidad sólo quería decir: mi nombre es Antonio y soy normal.

 En secreto, escribe poemas, pero sin entender el porqué.

 Los años pasan con el abuelo paterno viejo partisano y comunista, fotógrafo por casualidad y fundador de una dinastía de fotoperiodistas, quien le enseñó la honestidad y que habrá un mundo mejor.

 La hermana Daniela hace descubrir cada día que no habrá un mundo mejor.

Él mira a su hermana discapacitada y se encuentra discapacitado en el espejo de los ojos que no son los suyos.

La política y la escuela se desmoronan bajo sus pies y el salto de altura para cada centímetro que se supera aumenta la caída. Antonio sólo existe si “gana” y el deseo de perder se hace grande.

 El director y profesor del Liceo, le transmite el placer de las cosas cultas.

 Daniela está siempre tirada en la alfombra y Antonio la salta parece sin verla, pero es un grito en un paso de cada día y cada las noche por años y años.

 Luego, casi como un juego llega la heroína. Antonio es, finalmente, el espejo de los ojos que no son los suyos. Tiene una madre-esposa-amante y el deseo de vivir que golpea  las teclas de una máquina de escribir, pero el periódico no lo escucha y la poesía miente.

 Son pasos sin ruido silencios gritados y miradas cansadas y por la cena entre los periodistas hay quien le maquilla los ojos, pero la vida no se maquilla y cuando la policía muerde el paso llega  la Comunidad.

 ¡Te veo bien!, dicen con una extraña sonrisa entre quien espera una recaída y quien tiene fábrica de etiquetas y te llama ex-  mientras que el juego no está ni siquiera al final del  la primera mitad.

 Antonio llena hojas de poemas que lee a la mujer de turno compañera de aguja,  prostitución y robo y, a menudo con la rabia que se hace  violencia que le da miedo.

 Son palabras que se pierden buscando un agarre, una vida que no se va. Daniela se salta como antes, sin ver. Hace de periodista nuevamente, pero es engaño y la puerta de la Comunidad o de una clínica se abre antes que la celda.

 La ilusión es un pueblito en Liguria, como si la sal del mar pudiera cerrar las venas mientras llega un mandato de expulsión y una mujer sin rostro que habla desde México y a través del PC se hace amor.

 La mujer era tan hermosa como luz del escenario y por fin real, el escribir tiene  fuerza de lengua y Antonio se hace profesor de italiano y la vida parece un sueño mexicano pero la vida embriaga. Poemas y escritos corren como la ciudad.

Antonio encuentra una nueva vida en el olor del mercado de Tlalpan y  en el rostro de una mujer que tiene la cara de una mirada que se encuentra por casualidad…

 Virma es un aguacero que mete la lluvia en los huesos, el metro se hace barco amoroso y Antonio va a ser padre y profesor universitario.

 Antonio es  botella de champán de cumpleaños abre la puerta pero Virma no responde: se columpia, se columpia. Colgada a una soga por el cuello y una hoja quemada. Corta las cuerdas como si fueran las que ataban Daniela a la cama cuando niño.

 El está en un manicomio mexicano con Daniela corre en el prado

 Cozumel es isla de movimientos lentos y lengua indígena y silencios de mujeres de cartera que contiene toda una vida. La pluma está seca como el teclado sin pantalla. Vuelve a enseñar. La vida vuelve, como siempre.

Caracas es nuevo sentimiento. El vacilar de la mente se rencuentra sobre el teclado que se hace vídeo y cuento y se cierra en un libro: Olor a. El itañolo es una nueva cultura, una nueva vida como siempre desconocida que se observa pasar desde el Ávila.

 Testo e voce narrante Antonio Nazzaro

Video documento poetico per la presentazione del libro:

Odore a…/ Olor a… di Antonio Nazzaro

Edizioni Arcoiris Salerno: www.edizioniarcoiris.it/

Illustarazioni di Mariana De Marchi: https://www.facebook.com/MarianaDeMarchiArt

Editor versione in italiano Ezio Falcomer: http://eziofalcomer.blogspot.com

Editor español: María Julia de la Cruz Guerra (España) http://benditamediocridad.wordpress.com

Documentos poéticos

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“Al hombre sensible e imaginativo, que viva, como yo he vivido mucho tiempo, sintiendo continuamente e imaginando que el mundo y los objetos son en una cierta manera dobles. El verá con los ojos una torre, una campiña, oirá un sonido de campana; y al mismo tiempo con la imaginación verá otra torre,  otra campiña, oirá otro sonido. En este segundo tipo de objetos está todo el bello y el placentero de las cosas: Triste aquella vida ( y es tal la vida comúnmente) que no ve, no oye, no siente que objetos simples, aquellos solos de los cuales los ojos, las orejas y los otros sentimientos reciben la sensación.”

G. Leopardi, Pensamiento n. 1118, en Zibaldone

Que  mejor que el ojo  de un poeta tiene la capacidad de leer dentro de la luz, dentro de los colores, ojos siempre abiertos que pueden familiarizarse también con la oscuridad. Ojos capaces de percibir también una imagen adormecida para los demás.

Quien mejor que un poeta puede entonces narrar, con la ayuda de nuevas tecnologías, imágenes que corriendo  por la pantalla se hacen cuento. Imágenes que defino  poéticas, por el hecho de ser capaces de provocar fuertes emociones, de tocar el corazón y la mente, de hacerte parar a reflexionar alimentando nuevos deseos de conocimientos.

Antonio Nazzaro Zambon no ama ostentar su ser poeta, a veces, tímidamente como un niño, parece sorprenderse el mismo por primero, de esta forma suya de ver el mundo, de su describirlo utilizando  a su  vez medios diferentes.

Sus documentarios poéticos, salidos de su deseo de mostrar, de documentar, utilizando los media para el más familiares “las imágenes”. Fijas o en movimiento, hechas de gentes y lugares lejanos, con actores “originales” y por ende “auténticos”. No contando con el uso de la recitación sino con gestos espontáneos y por lo tanto verdaderos su ser artista. Narrándolos a través de su “ver” con mirada atenta, que encuentra  sus imágenes pasando mediante  una video cámara o descargándolas de la web. Y luego trabajarlas como  se arma un rompecabezas,  añadiéndoles pinceladas de colores, o  tinte de blancos y negros, acompañadas por sonidos repetidos en forma obsesiva. Esperando que su mirar “a través” sea percibido también por otros ojos y llevar a la emoción y por ende  a la profundización; a la introspección.

Describir Milo De Angelis, poeta contemporáneo milanés, en su pasear por las calles de Caracas como se haría con un viejo amigo que se escucha pacatamente, o a Mariana de Marchi pintora y escultora argentina, en su trabajar frenético en sus obras, con velocidad, casi que su querer hacer Arte fuera así de grande que no puede ser contenido en el espacio y en el tiempo.

Descubrir en un viaje a Colombia un pequeño centro cultural independiente, El Centro Cultural Ciudad Móvil de Cartagena, o como en ocasión del X Festival Mundial de la Poesía de Caracas, en el cual con gran entusiasmo participa directamente, y con materiales grabados allí mismo, casi en forma extemporánea, convertirlos velozmente en un documento visual para divulgarlo en la red.

El encuentro en la misma manifestación con Luigi Cinque, músico y director italiano, figura eclética y compleja en sus miles de facetas, contándolo como un Ulises contemporáneo, con el mismo deseo de conocimiento. El “viaje” entendido como crecimiento y deseo de descubrir las cosas del mundo, sin que se le impongan limites, porque no  comprende el motivo de estos, pero con una Ítaca siempre presente, su Ítaca nunca olvidada pero de todas formas lejana.

Cada vez es un desafío y cada vez el deseo de entregar a los demás, bien sean sus amigos o perfectos extraños, lo que para él es motivo de conocimiento y placer intelectual y por ende para compartirse. Lo que el mismo ha visto y como lo ha visto. Su mirar quizás con ojos de niño o con miradas melancólicamente agrisadas. 

Decía Edgar Allan Poe:

Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto. 

 

Documenti poetici

“All’uomo sensibile e immaginoso, che viva, come io son vissuto gran tempo, sentendo di continuo e immaginando, il mondo e gli oggetti sono in certo modo doppi. Egli vedrà con gli occhi una torre, una campagna, udrà con gli orecchi un suono d’una campana; e nel tempo stesso coll’immaginazione vedrà un’altra torre, un’altra campagna, udrà un altro suono. In questo secondo genere di obietti sta tutto il bello e il piacevole delle cose: Trista quella vita (ed è pur tale la vita comunemente) che non vede, non ode, non sente se non che oggetti semplici, quelli soli di cui gli occhi, gli orecchi e gli altri sentimenti ricevono la sensazione.”

G. Leopardi, Pensiero n. 1118, in Zibaldone

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Quale occhio migliore di quello di un  poeta ha la capacità di leggere dentro la luce, dentro i colori, occhi sempre aperti in grado di  familiarizzare anche con il buio. Occhi in grado di percepire anche un immagine addormentata per altri.

Chi meglio di un poeta può allora raccontare con l’aiuto di nuove tecnologie fatte di immagini che scorrendo sullo schermo si fanno racconto. Immagini che definisco  poetiche, in  quando capaci di suscitare forti emozioni, di colpire il cuore e la mente, di farti fermare a riflettere alimentando nuovi desideri di conoscenze.

Antonio Nazzaro Zambon  non ama ostentare  il suo essere poeta, a volte, timidamente come un  bambino, sembra stupirsi lui per primo di questo suo modo di vedere il mondo, del suo raccontarlo usando di volta in volta mezzi diversi.

I suoi documentari poetici , nati dal suo grande desiderio di mostrare, documentare, usando i mezzi a lui più familiari: “le immagini”.  Fisse o in movimento, fatte di genti e luoghi lontani, con attori “originali” e quindi “autentici”. Raccontare senza l’uso della recitazione ma con gesti spontanei e quindi veri  il loro essere artisti.  Narrandoli  attraverso il suo “vedere” con sguardo attento, che trova le sue immagini  passando attraverso una videocamera o scaricandole dal web. E  poi lavorarle come si compone un puzzle, aggiungendoci spennellate di colore, o cupi bianchi e neri, accompagnate da suoni ripetuti in maniera ossessiva. Sperando che il suo guardare “attraverso” sia percepito anche da altri occhi e portare all’emozione e quindi all’approfondimento, alla riflessione.

Raccontare Milo De Angelis, poeta contemporaneo milanese, nel suo passeggiare  per le vie di Caracas come si farebbe con un vecchio amico che ascolti pacatamente,  o Mariana De Marchi pittrice e scultrice argentina, nel suo lavorare frenetico alle sue opere, con velocità, quasi che il suo voler dare all’Arte fosse così tanto da non poter essere contenuto nello spazo e nel tempo.

Scoprire in un viaggio in Colombia un piccolo centro culturale indipendente, il Centro Cultural Ciudad Movil di Cartagena , o in occasione del X Festival della Poesia a Caracas, in cui con grande entusiasmo partecipava in prima persona, e, con materiali raccolti lì, quasi estemporaneamente farne velocemente un documento visivo da divulgare in rete.

L’incontro nella stessa occasione con  Luigi Cinque, musicista e regista italiano, figura eclettica e complessa nelle sue mille sfaccettature, raccontandolo come un Ulisse contemporaneo, con lo stesso desiderio alla conoscenza fine a se stessa , “il viaggio” inteso come crescita e voglia di scoprire le cose del mondo, senza che gli vengano imposti limiti, poiché non ne comprende il motivo, ma con un Itaca sempre presente, la sua Itaca mai dimenticata e comunque lontana.

Ogni volta una sfida  e ogni volta la voglia di dare agli altri, che siano i suoi  amici o perfetti estranei, quello che per lui è motivo di conoscenza e piacere intellettuale di condivisione. Quello che  lui stesso ha visto, e come lo ha visto. Questo  suo guardare forse con occhi di bambino o con sguardi malinconicamente ingrigiti .

 Diceva Edgar Allan Poe:

“Coloro che sognano ad occhi aperti sono consci di molte cose che sfuggono a chi sogna solo di notte. Nelle loro grigie visioni colano frammenti d’eternità e destandosi fremono nell’intimo allo scoprire d’esser stati sulla soglia del gran segreto.”

 Sì, penso che in quest’ultima citazione racchiuda l’essenza  e  l’anima di questi lavori.

Amor de Ciudades – Poemas Antonio Nazzaro

Dónde están

tus palabras en gestos

tus versos en miradas

tus gritos que estremecen

tus labios silentes

tus ruidosos pensamientos

los cantos sin música

armonía de vuelta de estrellas

¿Dónde estás?

¿Cozumel?

Perdimos sueños

aquí

en este barco de

piedra y selva

a nuevos puertos

andando

inmóvil

asfalto y arrecife

se clavan

único mar

pasos lentos

leves

antiguas bellezas

pasan

blanco lino y

flores

olas se orillan

al malecón

cansadamente apoyado

al horizonte

desconocidos

trazos

rutas

graban

sueños

 Cozumel?

Abbiamo perso i sogni
qui
su questa barca di
pietra e selva
a nuovi porti
andando
immobile
asfalto e scogli
si tuffano
unico mare
passi lenti
lievi
antiche bellezze
passano
bianco lino e
fiori
onde che approdano
al lungomare
stancamente appoggiato
all’orizzonte
sconosciuti
tratti
rotte
incidono
i sogni.

El encuentro

Volutas de humo

arquitrabes de estrellas

este cielo de ventana

pasos inconstantes

en el ritmo del baile

clavado en los hombros

de mujeres constantes

sonidos de selva y claxon

aire negro

ritmos desconocidos

cruzan las calles

faros se persiguen

ojos de dos amantes

perdidos bajo la lluvia

hacen danzar al metro

violines

murmullo incesante

acordeones y coches

ermita de tantos la acera

a cada metro

ojo de serpiente

la harta amante al lado

volutas de humo

arquitrabes de estrellas

dibujan su rostro

en esta ventana de cielo

l’Incontro

Volute di fumo
architravi di stelle
questo cielo di finestra
passi incostanti
nel ritmo del ballo
inchiodato sulle spalle
di donne costanti
suoni di selva e claxon
aria nera
ritmi sconosciuti
attraversano le strade
fari si inseguono
occhi di due amanti
perduti sotto la pioggia
fanno danzare il metrò
violini
mormorio incessante
fisarmoniche e auto
eremo di tanti il marciapiede
ad ogni metro
occhio di serpente
la stufa amante al lato
volute di fumo
architravi di stelle
disegnano il suo volto
in questa finestra di cielo

Inquietud

Que engaño eres tú

ojos verdes

nubes y gasolina

salpicada de estrellas

la noche

faros de coches tajan

manos de inquietud

largas se desenvuelven

las calles

cortos cabellos

danza el metro

vidas en ruidos de tajones

se dispersan

coches se llevan sueños

piel blanca ojos verdes

taxis blanco y verde

ruido de motor

movimientos rápidos

palabras caen

lluvia petróleo

se va el sueño

de verdes ojos

al lado

sobre una banca

duerme

Ciudad de Mèxico

Ciudad de mar

Tus ojos

luces del escenario

bajo el alto cielo

noche espectadora

palabras vuelven a poesía

Viajes de tinta-petróleo

sobre asfalto

ensangrentado

Luces se deslizan

sobre

el puente de Insurgentes

Juegos de viento y lluvia

cabellos esparcidos

Aroma no aferrado

tu piel-lluvia

Oprime la vida

corazón ahogado

de la ciudad

Otra estrella

indica el camino

Postes de luz y faros de coches

lento corre el río

Juegos de enredos

edificios del diecinueve

Orillas que se dejan

mojar

por filas

de coches

Ruidos de motor

olas rotas

contra arrecifes

aceras

Trémulas luces de lámparas

en mar de calles

Paso rápido

no cede

al amor

Como lluvia

caen

neón enredados

cuerpos blancos

Levedad

baile amoroso

ebrio bailarín el metro

de amor danza

en pecho

aridez

encendida de verde

Taxis blanco y verde

al andar

Y es casi el fin

manos en un abrazo

cruces de calles

mares humos ciudad

una

mujer

a

Ciudad de México

Casisla

 Llega olor

marino

y selva

no acabadas

casas

precariedad y

olas

a repetirse

sonrisas espumosas

toque

de suspenso

aire húmedo

se cierra un beso

de mar

ya se va la noche

cruceros

pasan

ciudades

desconocidas

negro mar

compás

de monte y olas

pasos solos

recorre el piso

una cucaracha

acuoso chiste

el aire

sentada en las calles

se queda atrás (pasa)

la vida

Casisla

Arriva odore
marino
e selva
non finite
case
precarietà e
onde
a ripetersi
sorrisi spumosi
sospeso
attimo
aria umida
si chiude un bacio
di mare
fugge già la notte
navi
passano al crocevia
città
sconosciute
mare nero
ritmo
di montagna e onde
passi soli
attraversa il pavimento
uno scarafaggio
scherzo acquoso
l’aria
seduta nelle vie
si attarda (passa)
la vita.

Esta mañana

tendida al sol

en la ligera niebla

se dibujan

ojos

tuyos

luces juegos

nubes pasajeras

rozan techos

manos

tuyas

caricia terciopelada

mirada

ruidos de vida

se alzan

despertar

del

apagado corazón

ciudad lluviosa

Deseo

 Dibujas parabolas

eroticas contorsiones

bajo este lluvioso cielo

coche que huye en la noche

la mirada perverción

metro feliz se arroja en un tunel

verde neón reluce

en agitados charcos

las manos garras dulce

llantas comen el asfalto

pasos veloces

en equilibrio

entre

mujer y

ciudad

¿quien erers tu?

Falta de identidad

 Se abre camino en calles

el sol

reflejos de carros al pasar

instantes de vida

se acercan

rápidos

agarra un cabello negro

en la boca de la ciudad

se lanzan

neón y rostros

ceguera del momento

como tu ausencia

ciudad

Mirada hacia…

 Se desliza la lluvia

calles a sucederse

ríos callejeros

bajan felices

corazón ahogado

de la tarde

el metro nada tranquillo

pobre crucero

olor a gasolina

faldas de asfalto se abren

la Libertador y la Miranda

amores desconocidos

dibujan visiones cinéticas

y no hay pausa

mirada petareña

traza sueños

de una ciudad

 Sguardo verso…

Scivola la pioggia
vie che si succedono
fiumi di strada
scendono felici
cuore affogato
del pomeriggio
la metro nuota tranquilla
umile crocevia
odore di benzina
gonne d’asfalto si aprono
la Libertador e la Miranda
amori sconosciuti
disegnano visioni cinetiche
e non c’è pausa
periferico sguardo
traccia sogni
di una città.

Cada

Cada palabra es

una lagrima

cada lagrima

un paso lento

cada paso lento

un encuentro

cada encuentro

un boleto de solo ida

cada boleto de sola ida

un beso no dado

cada beso no dado

una poesia

cada poesia

un silencio ruidoso

cada silencio ruidoso

una palabra

cada palabra

es

1301_479133048828717_2040116264_nRacconti sfilacciati –

Poetica

Mis poemas son como fotografías, en el sentido que cristalizan un tiempo y un movimiento y lo convierten en “el momento”. El momento es ausencia y suspenso, es la imposibilidad de poder decir sino de mirar y permitir de leer esa mirada que desvela, a través de la ironía, la soledad. Que la soledad sea vacía o plena depende del instante, pero su presencia es la verdadera constante. El valor de la palabra es fundamental por eso intento casi siempre dejarla sin artículos y en una posición grafica que la ata a la siguiente pero, al mismo tiempo, le da un espacio y un ritmo propio. Escribo en español, no en castellano, vivo en Latinoamérica, y también porque es mi forma de recordarme que mi amado País me hizo emigrante. Este es el último y único recuerdo que tengo de Italia.

Odore a… Olor a…

Torino: ritorno senza fermata

Torino retorno sin paradaLui è seduto davanti al computer, il posacenere colmo, e cenere sulla tastiera, colpita come si faceva con le macchine da scrivere.  Il ventilatore aggrappato al soffitto taglia un’aria fumosa.

Si accende un’altra sigaretta, scrive: Ci sono viaggi che in verità sono dei ritorni. Dopo sette anni l’Italia e Torino si aprono allo sguardo.

 

Batte con due dita, la sigaretta tra i denti.

Si guarda intorno incuriosito, non sembra cambiato nulla, ma qualcosa non torna mai al ricordo. I suoi cinquant’anni scivolano tra i portici di via Po come i passi del liceo. Si ferma, guarda lo schermo assorto, la sigaretta è una boccata, e un mezzo sorriso.

Cammino mentre lo guardo, è schiacciato sul video.

Tavolini affollano i portici colorati a nuovo, e la bancarella dei libri è ancora lì, qualcuno chiede l’elemosina, come a ritmare lo scorrere delle colonne. Il passo latino è sorpreso dal pendolo torinese di una catena di montaggio: fabbrica che non c’è più. Qualcun altro chiede l’elemosina. C’è chi mangia camminando per lavoro, o cercandolo. Piccoli dettagli tradiscono la differenza, il grigiore si fa evanescente.

Un’ altra sigaretta e gli occhiali scivolano sul naso appuntito verso lo schermo.

 

Come si racconta una città più bella al vedersi del passato e sospesa nel ritmo di chi chiede l’elemosina. Il Po scorre tranquillo, se non fosse estate si alzerebbe il bavero; disegna mattine fredde e nebbiose sui Murazzi, ma il caldo cancella il ricordo. Ha lo sguardo stanco e un caffè al fianco.

 

Lo vedo solo in distanza tra gli scrosci del video.

Scoprire di non appartenere più alle vie scure allora, adesso rilucenti di Porta Palazzo, mercato anche del vizio di vivere, di non riconoscere i suoi passi bambini negli scalini del liceo.

Sorride, le colonne si lanciano nel fiume.Qualcuno chiede l’elemosina. Camminando scoppia a ridere: forse dovrei comprarmi un souvenir.

 

Lo sguardo dietro le lenti si nasconde.

 

Le Vallette scorrono al finestrino, qui il nuovo non è arrivato, tra anziani e sbandati nessuno chiede l’elemosina. Meno auto e più silenzio, stessi volti: mi dai una sigaretta? La sigaretta esce da sola dal pacchetto, si guardano dietro un cenno.

 

Si toglie gli occhiali per ricordare meglio.

Palazzi corrono dal quartiere al carcere passando per un manicomio, o meglio ”casa di cura” dall’entrata oscura di legno nero, l’auto scorre veloce e si riprende a respirare. Ancora toglie il fiato il ricordo della città, del passato. Qualcuno chiede l’elemosina.  Ha la faccia di chi rilegge, muove le labbra.  Nel video sembra muto, lo osservo.

 

Lo vedo ripetersi nello schermo, mentre conto le mattonelle del pavimento, ogni volta un po’ più lontano.

Cammina dietro passi lenti, mentre la città avanza così veloce che non si vede persona, solo gente. Alcuni volti sembrano conosciuti, vorrebbe fermarsi e chiedere, ma il tram segna una nuova fermata e si scende in silenzio. Sorride sorpreso dal pensiero che gli mancano i tram. Dietro l’angolo qualcuno chiede l’elemosina.  Guarda la tastiera; non cerca una lettera ma una fotografia.

Nello schermo la sua nuca buca il video, d’istinto faccio  un passo indietro.

 

Seduto al tavolino, le dita giocano con il bordo di un caffè diventato troppo forte a segnare, come la goccia che corre sul bordo, la distanza. Ma la distanza è un legame che si scioglie nella non appartenenza, gira un cucchiaino pensoso, il caffè ha sapore sudamericano… Si toglie gli occhiali e riaccende la sigaretta.

 

Lo saluto e scompare in un punto nero dello schermo come nei televisori di tanti anni fa.

Turín: retorno sin parada

Él está sentado delante de la computadora, el cenicero lleno, y ceniza sobre el teclado, golpeada como se hacía con las máquinas de escribir. El ventilador  aferrado al techo corta un aire humoso. Se enciende otro cigarrillo, escribe: Hay viajes que en realidad son retornos. Después de siete años, Italia y Turín se abren a la mirada.


Teclea con dos dedos, el cigarrillo entre los dientes.

Mira a su alrededor curioso, no parece haber cambiado nada, pero algo no vuelve nunca al recuerdo. Sus cincuenta años se deslizan entre los pórticos de calle Po como los pasos del liceo.  Se para, mira la pantalla absorto, el cigarrillo es una bocanada, y una media sonrisa.

Camino mientras lo observo, está aplastado sobre el vídeo.

Las mesitas llenan los pórticos pintados de nuevo, y el puesto de los libros todavía está allí, alguien pide limosna, como a ritmar el transcurrir de las columnas. El paso latino está sorprendido por el péndulo turinés de una cadena de montaje: fábrica que ya no existe. Algún otro pide limosna. Hay quien come caminando por trabajo, o buscándolo. Pequeños detalles traicionan la diferencia, el grisáceo se hace evanescente.

Otro cigarrillo y las gafas resbalan sobre la nariz puntiaguda hacia la pantalla.

Cómo se narra una ciudad más bella al verse del pasado y suspendida en el ritmo de quien pide limosna. El Po[i] fluye tranquilo, si no fuera verano se subiría el cuello; dibuja mañanas frías y brumosas sobre los Murazzi[ii], pero el calor borra el recuerdo.  Tiene la mirada cansada y un café al lado.

Lo veo solo en la distancia entre las interferencias del vídeo.

Descubrir de no pertenecer más a las calles entonces oscuras, ahora relucientes de Porta Palazzo[iii], mercado también del vicio de vivir, de no reconocer sus pasos de niño ni los escalones del liceo. Sonríe, las columnas se lanzan en el río.  Alguien pide limosna. Caminando se echa a reír: quizá debería comprarme un suvenir.

La mirada detrás de  los lentes se esconde.

 

Las Vallette[iv] se descorren en la ventanilla, aquí lo nuevo no ha llegado, entre ancianos e inadaptados nadie pide limosna. Menos autos y más silencio, los mismos rostros: ¿me das un cigarrillo? El cigarrillo sale solo del paquete, se miran detrás de una seña.

Se quita las gafas para recordar mejor.

Edificios se suceden desde el barrio a la cárcel, pasando por un manicomio[v], o mejor “Clínica” de entrada oscura de madera negra, el carro pasa veloz y se respira de nuevo. Aun quita el aliento el recuerdo de la ciudad, del pasado. Alguien pide limosna. Tiene cara de quien relee, mueve los labios. En el video parece mudo, lo observo.

Lo veo repetirse en la pantalla, mientras cuento las baldosas del piso, cada vez un poco más lejos.

Camina detrás de lentos pasos, mientras la ciudad avanza tan rápido que no se ve persona, sólo gente. Algunos rostros parecen conocidos, quisiera pararse y preguntar, pero el tranvía marca una nueva parada y se baja en silencio. Sonríe sorprendido del pensamiento que le faltan los tranvías. A la vuelta de la esquina alguien pide limosna. Mira el teclado y no busca una letra, sino una fotografía.

En la pantalla su nuca traspasa el video, instintivamente doy un paso atrás.

 

Sentado en una mesita, los dedos juegan con el borde de un café que ha llegado a ser demasiado fuerte marcando, como la gota que resbala por el borde, la distancia. Pero la distancia es un vínculo que se disuelve en la no pertenencia, da vueltas una cuchara pensativa, el café tiene gusto suramericano… Se quita los lentes y vuelve a encender el cigarrillo.

Lo despido y desaparece en un punto negro de la pantalla como en los televisores de hace años.


[i] El rio más largo de Italia y que cruza la ciudad.

[ii] Una especie de malecón a la ribera del rio.

[iii] Mercado principal de la ciudad.

[iv] Uno de los barrios bravos de la ciudad.

[v] Nunca entendí porque pegado al barrio se construyó una cárcel que lleva el mismo nombre “cárcel le  Vallette” y que termina su muralla en un manicomio.

 

 

 

 de donde eres baja resolucionDi dove sei?

 Tram leggeri scorrono sull’asfalto che si fa ponte per correre tutto d’un fiato la scalinata di un qualche sagrato. Di dove sei? Ogni volta che gli fanno questa domanda resta a pensare. La città ha palazzi d’epoca e modernità di periferia. Il tavolino plastificato riflette, le crepe che l’attraversano sembrano indecise. Ha la risposta in fondo alla gola e una lingua che non si parla. La vecchia periferia di Torino s’apre come un libro di fotografie che scorrono sotto i piedi. L’incrocio lo guarda incerto. Quand’era piccolo, tutti sapevano che non era piemontese. Vede le aiuole farsi città che s’inseguono e le radici sono erba tra asfalto e tombino. Sorride: le periferie del mondo sono sempre dietro la porta. Non parla piemontese né pugliese […]

¿De dónde eres?

Tranvías ligeros transitan sobre el asfalto que se hace puente para correr toda de golpe la escalinata de una iglesia cualquiera. ¿De dónde eres?. Cada vez que le hacen esta pregunta se queda pensando. La ciudad tiene edificios de época y modernidad de periferia. La mesita plastificada refleja, las grietas que la atraviesan parecen indecisas. Tiene la respuesta en el fondo de la garganta y una lengua que no se habla. La vieja periferia de Turín se abre como un libro de puerta. No habla fotografías que se deslizan bajo los pies. El cruce lo mira incierto. Cuando era pequeño, todos sabían que no era piamontés. Ve las parcelas hacerse ciudad que se persiguen y las raíces son hierba entre asfalto y alcantarilla. Sonríe: las periferias del mundo están siempre detrás de la piamontés ni apuliese […]

Odore a disinfettanteOlor a desinfectante

Dalla finestra, come ogni mattina, le nuvole scendono dal monte Avila – se avessero i capelli sarebbero arruffati – come sempre un dito accende il computer. mentre l’altra mano apre alle nuvole. Caracas sbadiglia, poche auto. Guardo la parete, gli occhiali deformano il muro bianco, il caffè chiama dalla cucina.

Si stringe le mani come a trattenere, lo guardo da dietro le spalle nella luce bianca, lo scorrere immobile di una fotografia.

Lei è sul letto, un cono di luce l’attraversa inutile come corde le mani e i piedi, l’odore di disinfettante si mescola alle luci al neon sempre accese. Seduto nel Bar Elena, il ricordo della sorella lo sorprende. Sulle labbra ritorna un sapore amaro, di disinfettante […]

Olor a desinfectante.

Desde la ventana, como cada mañana, las nubes bajan del cerro Ávila –si tuviera cabello, estaría enmarañado- como siempre, un dedo enciende la computadora mientras la otra mano abre a las nubes. Caracas bosteza pocos autos. Mira la pared, los lentes deforman el muro blanco, el café llama desde la cocina.

Se aprieta las manos como a retener, lo miro detrás de los hombros en la luz blanca, el recorrer inmóvil de una fotografía.

Ella está sobre la cama un cono de luz la atraviesa inútil, como las cuerdas, las manos y los pies, el olor a desinfectante se mezcla con las luces de neón siempre encendidas.

Sentado en el Bar Elena, el recuerdo de la hermana lo sorprende. Sobre los labios vuelve un sabor amargo, a desinfectante […]

EllaLei

I capelli di lei sono il dondolare dei lampioni sul limitare del fiume. Le finestre sono stelle basse a disegnare i corpi. Sono carezze lente come tram nella nebbia seguono rotte fisse, sempre sconosciute. Fumi salgono dalle ciminiere dando vaporosi baci alla città che sembra non avere fine. Sono sguardi che trattengono l’istante come angoli di strada gli appuntamenti di sempre. Il corpo si muove. Tremolio di pozzanghere che riflettono squarci di cielo. Le dita intrecciano la via. Lasciano scie come fari nella notte.

Caracas è uno sguardo moreno dal passo sinuoso. L’Avila si incipria con bianche nuvole […]

Ella

instante como esquinas de calle las citas de siempre. El cuerpo se mueve. Tremor de charcos qLos cabellos de ella son el balancear de los faroles sobre el limitar del río. Las ventanas son estrellas bajas a dibujar los cuerpos. Son caricias lentas como tranvías en la niebla siguen rutas fijas, siempre desconocidas. Humos salen de las chimeneas dando vaporosos besos a la ciudad que parece no tener fin. Son miradas que retienen el ue reflejan rasgones de cielo. Los dedos entrelazan la calle. Dejan estelas como faros en la noche.

Caracas es una mirada morena de paso sinuoso. El Ávila se empolva con blancas nubes […]

Parece justo nerviosismoSembra proprio nervosismo

Controluce annulla Torino. Si disegnano le linee dell’amico. Trent’anni sono passati sulle pietre da sempre nere del monumento. E’ incrociarsi di passi. Sguardi da studenti. Il camminare è incerto, verso lo sconosciuto ritrovato.
Sorride: tra un monumento ai caduti e una fermata del tram ci si trova sempre. Un divieto di sosta fa ombra.

La pioggia tropicale supera il ticchettio della tastiera, si alza, la mano fuori dalla finestra, il piede batte il ritmo.

Lo vedo sorprendersi a scrivere in spagnolo.

Gli anni e le parole contano come i passi le lastre di pietra. […]

Parece justo nerviosismo

A contra luz se anula Turín. Se dibujan las líneas del amigo. Treinta años han pasado sobre las piedras desde siempre negras del monumento. Es cruzarse de pasos. Miradas de estudiantes. El caminar es incierto, hacia el desconocido reencontrado.
Sonríe: entre un monumento a los caídos y una parada del tranvía uno se encuentra siempre. Un prohibido estacionar da sombra

La lluvia tropical supera el traqueteo del teclado, se levanta, la mano fuera de la ventana, el pie sigue el ritmo.

Le veo sorprenderse al escribir en español.

Los años y las palabras cuentan como los pasos las lastras de piedra. […]

Sabor amargo como el borde de la aceraSapore amaro come il bordo del marciapiede

 Porta Palazzo, nel sole brillante dal luccicare di ghiaccio ed auto, apriva le gambe composta. Lei sicuramente andava zigzagando ancora tra i banchi del mercato. Pensa: dovrei sentire odore di frutta. Sapore amaro come il bordo del marciapiede. Lo sguardo cerca occhi fuggenti che si perdono nel groviglio dei fili del tram. Sorride: quando hai tutto non la incontri mai. Sembra una storia mal scritta. La piazza in rivoli d’acqua si perde nei tombini. Lei cammina con passo svelto di giaccone troppo grande. Resta inchiodato a vederla passare. Il tram felice si butta nel viale.

Caracas è notturna; nell’oscurità Petare si fa presepe tropicale, rumori passano ognuno con un suono differente. Sembra contarli.

Lo vedo sotto la lampadina, gli occhiali un’impronta digitale, seduto, le punte dei piedi spingono il pavimento.

Gli anni con lei e senza di lei non si possono contare. Ma si può restare a guardarli dal finestrino dell’autobus che passa. […]

Sabor amargo como el borde de la acera

Porta Palazzo, en el sol brillante del lucir de hielo y autos, abría las piernas compuesta. Ella seguramente aún andaba zigzagueando entre los puestos del mercado. Piensa: debería sentir olor a fruta. Sabor amargo come el borde de la acera. La mirada busca ojos huidizos que se pierden en la maraña de los cables del tranvía. Sonríe: cuando tienes todo no la encuentras nunca. Parece una historia mal escrita. La plaza en riachuelos de agua se pierde en las alcantarillas. Ella camina con paso ágil de chaquetón demasiado grande. Se queda clavado al verla pasar. El tranvía feliz se lanza por la avenida.

Caracas es nocturna, en la oscuridad Petare se convierte en un pesebre tropical, pasan ruidos cada uno con un sonido diferente. Parece contarlos.

Le veo bajo la bombilla, las lentes una huella digital, sentado, las puntas de los pies empujan
el piso. […]

dal libro “Odore a …/ Olor a…” di Antonio Nazzaro Zambon

ed. Arcoiris

http://www.edizioniarcoiris.it/index.php

illustrazioni/ilustraciones: Mariana De Marchi

http://www.marianademarchi.com/

editor lingua italiana: Ezio Falcomer

http://eziofalcomer.blogspot.it/

editor lingua spagnola: Maria de la Cruz